› Crónica Hellfest 2016. Tercer día.

Tras ese sábado demoledor y ese último concierto de Napalm Death era el turno de afrontar el último día del festival. Siempre es una pena levantarse por la mañana y ponerse a recoger la tienda de campaña sabiendo que es el último día del que vas a disfrutar ese año, pero dispuesto a darlo todo sin importarte las horas de vuelta.

Las sábanas, como aquél que dice, se nos pegarían un poco por la mañana, pero no fallaríamos a la cita de Municipal Waste. Quien a días de hoy sea thrasher y no conozca a esta banda es para hacérselo mirar, porque se congregó un guateque thrasher bien mañanero delante del Mainstage que fue digno de memoria durante muchos años.

Con un solete bien bueno y la gente preparada delante de un telón con el nombre de la banda y el señor Donald Trump disparándose, saldrían a escena los de Richmond para darlo todo con “Deathripper” tema con el que comenzó la matanza mañanera.

Los moshpits comenzaron nada más ejecutar la primera nota, seguida de “Unleash The Bastards” y “Mind Eraser”. Tras acabar estas, Tony Foresta, el vocalista de la banda, comenzaría a entablar conversación con el público para pedir que no cesasen ni un solo instante en esos 40 minutos de liarla.

Así fue, y tras esta provocación, “You’re Cut Off” sería la siguiente donde cada vez se uniría más y más gente para disfrutar de un buen concierto y de ejercicio que abriría el estómago a la hora de comer.

Tras conversaciones de la banda y temazos como “Thrasin’ of the Christ”, “Beer Pressure”, “Hazardous Mutation” o “Headbanger FaceRip” vendría el momento estelar de la actuación: un Wall of Death inmenso seguido de un circlepit con el que todo el mundo se quedó boqueabierto, incluso la misma banda, que no cesó de repetir que éramos el festival más loco que se habían encontrado hasta la fecha.


Por desgracia, tras “Sadistic Magician”, por pasarse de tiempo, comenzaron a tararear esa intro de “Born To Party” que dice: Municipal Waste is gonna Fuck you up! Pero aún y no tocarla, se despidieron del festival super orgullosos, disfrutando como críos escuchando a todo el público gritando esa parte de la canción una y otra vez, y es que no es solo parte del pensamiento del público, sino que, si eres artista, el tiempo también se te pasa volando, y si no, que se lo digan a estos grandes del thrash.


Tras estos, un descansito para comer y disfrutar de dos de las ruedas de prensas más esperadas del festival. Primeramente, sería el turno de Megadeth, que antes de su actuación pasarían por allí para comentar la actualidad de la banda y demás temas.

Con Dave Mustaine al frente, este recibió preguntas de todo tipo, incluso relacionadas con Metallica, algo que siempre perseguirá al colorado.

Pudimos saber que están muy orgullosos de este nuevo trabajo, una creación al nivel de los primeros álbums de la banda según Dave, y un renacer de la banda tras unos trabajos más flojos.

También pudo hablar de las incorporaciones de Dirk y Kiko en las filas de Megadeth, con los que dice que está completamente feliz y se lo pasa bien en el escenario como mucho tiempo antes ya no hacía.

Diciendo que era el turno de descansar en el estudio y girar hasta cansarse nuevamente, los cuatro se despidieron de los periodistas y se prepararon para su show que iba a comenzar en breves, el cual estábamos deseando contemplar con ansia.


Turno de contemplar a los franceses Gojira en su propia casa. Siempre es un gusto el poder ver a una banda con este potencial ante la gente de su tierra, algo que si es death metal se convierte en una locura digna del nivel de banda legendaria.

Con el nuevo trabajo llamado Magma bajo el brazo, saldrían a escena los cuatro franceses a darlo todo con “Toxic Garbage Island”, y es que, que mejor manera de comenzar que con este temazo que hizo vibrar a todos los asistentes.

“L’Enfant Sauvage”, “Silvera” y “The Heaviest Matter of the Universe” eran los siguientes temas en sonar, y vaya tres… El público no cesó un solo instante de liarla delante de ese Mainstage que hizo quedarse afónico a todo el público allí presente, sean las nuevas canciones de ese Magma bien estudiadas o clásicos de la banda inconfundibles de los franceses.

Tras estos, era el turno de ver la segunda rueda de prensa del día, y a la vez, una de las más atractivas. No se sabía si los presentes iban a ser todos los Nameless Ghouls, Papa Emeritus III, Tobias, o todos a la vez.

Manteniendo el misticismo hasta última hora, algo que acostumbra a ser un hecho para Ghost, salió a la mesa de entrevistas el batería de la banda en su papel de Nameless Ghoul.

Tras sus intervenciones y las pocas preguntas de los asistentes, pudimos entender la felicidad tras ese Meliora que ha triunfado como uno de sus mejores trabajos y la gratitud hacia toda la gente alrededor del mundo en sus shows, donde entendimos que toda la banda adora a sus fans.

De futuro poco se habló, nada más que continuar girando y un próximo EP de la banda para otoño iba a caer.


Acabada esta rueda de prensa venía uno de los momentos más esperados del festival para muchos. La vuelta de Megadeth tras caerse en este mismo festival el año anterior y con un trabajo renovado y fresco que ha devuelto a la vida a Dave Mustaine.

Saliendo a escena puntuales, comenzaron el show con “Hangar 18” seguida de “The Threat is Real”, donde harían el primer parón para saludar al público que abarrotaba el Mainstage siendo este el escenario más lleno del momento, y donde un Dave Mustaine dedicaría la siguiente canción a un Nick Menza recién fallecido, siendo esta la gran “Tornado of Souls” que compusieron juntos en la época dorada de la banda para muchos.

Un sonido inmejorable y un estado de forma haría vibrar a todos los fans, y es que tal y como dice Dave, por una vez nos lo tenemos que creer, y tanto Dirk como Kiko son unos músicos increíbles que aportan grandes dotes a la banda que parece ser que ya ha encontrado una formación con la que permanecer durante mucho tiempo.

A pesar de cuatro nuevos temas, todo los demás fueron clásicos de la banda cayendo ante toda la gente que corearía hasta el ritmo de las canciones, donde para terminar esa hora y poco de concierto, se despidieron con “Holy Wars”, un tema que tanto para abrir como para cerrar el show es 100% acertado, siendo una composición demoledora que hace que hasta el último instante el público esté contento y conforme con la actuación que han podido ver.


Era el turno de seguir quietos enfrente de los Mainstage y girar la cabeza para contemplar nuestro penúltimo concierto de la edición. Esta vez no iba a ser nada thrasher ni hard-rockero ni nada por el estilo. Ibamos a ser testigos de una misa negra a altas horas de la noche a mano de los suecos Ghost, los que nos harían disfrutar lo que no está escrito con este concierto.

Comenzando la velada con “Spirit”, salieron a escena los Nameless Ghouls con el Papa Emeritus III para comenzar a congregar un show memorable.

Con un sonido impecable, el siguiente tema en sonar sería “From the Pinnacle to the Pit” seguido de unas cuantas bromas con las dos Ghoulettes seleccionadas para ese show, que pasarían por la primera fila del concierto entregando preservativos, vino y ostias, como si de una misa se tratase. Espera… ¿Preservativos? ¿He dicho misa? Nada que sorprenderse viniendo de parte de Ghost…

“Year Zero”, “He Is”, “Absolution” y “Mummy Dust” serían los siguientes temas con el que, llegada la última canción de la banda, la que siempre cierra los conciertos, la gran “Monstrance Clock”, iba a tener una serie de invitados especiales de lujo.

Un coro de 20 a 30 niños subirían a escenario para repetir ese “Come together, together as one” mientras caían billetes del cielo con la cara del Papa Emeritus III. ¿Qué mejor manera que terminar un concierto que esta? Ninguna… La verdad es que musicalmente, escenográficamente y en todos los aspectos, fue uno de los conciertos del festival sin lugar a dudas.


Y para terminar nuestro festival sería la hora de despedirse de este como también de la última banda que íbamos a ver. Era el turno de despedir a una leyenda, a los creadores de muchas de las cosas que nos llegan a los oídos actualmente. Era la hora de despedir a Black Sabbath.

Comenzando con “Black Sabbath” tras una noche oscura y tenebrosa, apareció de las sobras un Ozzy que a pesar de todo sigue siendo el príncipe de la oscuridad como hace tiempo, y se sigue manteniendo a un nivel increíble para la edad que tiene.

Muchas eran las dificultades para ver a la banda, incluso se habló de cancelación por la enfermedad de Toni Iommi. Pero por suerte, no fue el caso, y el show se pudo celebrar y despedirse de nosotros como dios manda, o como el mismísimo diablo quisiera.

“After Forever”, “War Pigs”, “N.I.B.”, “Rat Salad”, “Iron Man”… Intentaron tocar todos los clásicos más conocidos de la banda para decir un adiós final ante un público que se congregó enfrente de ese mágico escenario que iba a cerrar el festival.

Con el sonido puro de Black Sabbath, la banda encaró un concierto de cerca de 2 horas con una perfección digna de maestros de la música, y es que se les echará demasiado a faltar a estos magos de la música.

Con “Children of the Grave” se avecinaba el final, donde Ozzy entablaría una conversación con el público agradeciendo todo el apoyo recibido durante todos los años que ha permanecido la banda en vigor, llegando así a “Paranoid”, el tema que concluiría el concierto y nos dejaría un gran sabor de boca de haber visto algo maravilloso, pero a la vez irrepetible, y nunca mejor dicho.


Así bien, el festival pondría punto y final a su edición de 2016 con muchas mejoras, un cartel increíble y unos recuerdos que permanecerán en la memoria de todo aquel que tuvo la oportunidad de ver a grandiosas bandas en el mejor festival de Europa sin lugar a dudas.

Muchísimas gracias a la organización de Hellfest por contar una vez más con nosotros y contando los días que quedan para la siguiente edición… ¡Hasta pronto Hellfest!

Xavi Gutiérrez