› Crónica Hellfest 2016. Primer día.

Por cuarto año consecutivo, GKGRock haría presencia en el mejor festival del mundo situado en tierras francesas, el gran Hellfest, cumpliendo la undécima edición y reafirmándose como el mejor cartel europeo del verano sin ningún lugar a dudas.

Tras las siempre interminables 16 horas de viaje desde la ciudad condal, una vez acampados como siempre y relajados con las primeras cervezas la noche de antes, comenzaría así el festival el día 17 de Junio, el viernes más esperado del año para muchos de los asistentes, cosa que daba pie al pistoletazo de salida del festival.

Como en el año anterior, respecto al recinto externo, podíamos decir que los baños biodegradables seguían la iniciativa por buen camino, como también el Xtreme Market situado fuera del acceso al recinto de conciertos, rodeado de los “edificios” de demás merchandising oficial y sponsors del festival.

Este año, ya dentro del festival, contaba con la presencia de una estatua en honor al gran Lemmy de Motorhead, fallecido el año anterior donde pudimos contemplarlo en tierras francesas y ahora se homenajea delante de todos los asistentes.

Así bien, y con olores de que iba a ser un año perfecto como siempre, poníamos rumbo la mañana del día 17 para comenzar a liarla con los conciertos que nos estaban esperando.

Stoned Jesus serían los primeros en abrir nuestros oídos y contemplar la madera de la que está hecha este grupo. Gracias a muchas promotoras que los han ido trayendo a Barcelona ya losteníamos fichados, pero no hay nada más mágico que un Valley en el Hellfest, la mañanita y sin sueño, y contemplar durante un rato a una banda que se está convirtiendo en un top del stoner. La verdad es que la escasa media hora se quedó corta y cada canción era como una sensación de vacío la cual acabaría en breve, pero nos dio tiempo a disfrutar de esa media hora al máximo y comenzar el festival como dios mandaba a ritmo de riffs pesados para nuestros oídos.

Los siguientes en aparecer serían los thrashers Dust Bolt, una banda germana consagrada con el tiempo como uno de los futuros grandes del thrash metal mundial, y es que los chavalitos le pegan de una manera increíble.

Los primeros moshpits se vieron en el Altar en muy mañaneras horas y la impresión de estar viendo a una banda que ya sabía lo que hacía era síntoma de felicidad, ya que ver desde los inicios a una banda y a continuación tocar en festivales de este calibre no tiene precio. Así bien, estos nos ofrecieron un show de media hora lleno de energía y ganas de liarla en todo momento, donde los asistentes respondieron sin pensárselo de inicio a fin.


Tras estos, era el turno de visitar el Mainstage con Nashville Pussy, una banda que nunca falla y siempre anima a todo el mundo que viene a verlos. Los estadounidenses nos alegrarían la mañana con su hard rock macarra y esa energía hacia el público por parte de la gran Ruyter Suys, una de las leyendas femeninas del rock n roll mundial. Estos, nos deleitaron con canciones como “I’m So High”, “Go to Hell” o la más que conocida por ellos “Go Motherfucker Go”.

Antes del concierto de Havok, no nos quisimos perder la rueda de prensa que iban a ofrecer los suecos Volbeat, una de las bandas revelación desde hace años que han encabezado alguna que otra edición del festival y en cada momento siguen escalando posiciones hasta el top mundial de la música, y es que el toque country-rockero- metalero pega muy fuerte y lleva muchos seguidores a sus espaldas.

Estos, hablaron de su nuevo trabajo, de las memorias de pasadas ediciones de Hellfest y como no, de todos sus fans y de lo orgulloso que están de ellos. También, nos explicaron cómo había sido el proceso de grabación de su anterior trabajo y como querían encaminar el nuevo, haciendo de este “algo diferente pero con el toque marca de la casa”, con el que nos desvelarían que ya habían un par de canciones grabadas pero aún era pronto para dar noticias.


Así bien y terminada la rueda de prensa, nos dirigiríamos al Altar nuevamente para presenciar a los thrashers Havok. Poco queda más que añadir de esta banda. Si te gusta el thrash metal y crees en que algún día todos los grandes dejarán de existir, conoces a los del colorado, un cuarteto que a pesar de ser una banda de las más grandes del thrash actual, en un futuro muy cercano se convertirá en toda una referencia cuando bandas como Kreator, Sodom o Megadeth dejen de existir.

Liderados por David Sanchez, dieron inicio a su concierto con “Point of no Return”, uno de los himnos de la banda con el que nada más comenzar ya se comenzaría a liar de lo lindo. Esta es la magia del Hellfest, un festival donde antes de que comience el grupo, cuando está sonando la canción de antes, ya se está liando y se están formando los pits.

Con un sonido excelente y temas clásicos de los del Colorado como “No Amnesty”, “From the Cradle to the Grave”, “Covering Fire” o “D.O.A.”, el show acabaría con “Give me Liberty or give me Death”, otro himno de la banda con el que se acabarían de proclamar una vez más una de las mejores bandas de thrash metal actualmente, y es que esta nueva oleada no tiene nada que envidiar de los antiguos pioneros, que aunque hayan sido los inventores del género, el relevo está muy bien retomado con bandas como esta.


Una vez terminados los futuros gigantes Havok sería el turno de los actuales gigantes del thrash metal, una de la bandas que completa el Big 4 del thrash, los estadounidenses Anthrax.

Para un fan de la banda, el inicio fue un tanto raro. Salieron a escena con un tema llamado “You Gotta Believe” que sale de su más reciente trabajo For All Kings. Un tanto frío a la espera de una apertura espectacular, la cual vendría tras este con “Caught in a Mosh”, donde la fiesta ya había comenzado.

Esperándonos solo 45 minutos de actuación y viniendo de Havok, contemplamos el concierto desde la mitad del Mainstage, donde no sabemos si fue por la lejanía o por el viento, pero el sonido era muy pésimo desde esa altura.

Comentando la jugada con otros amigos que tuvieron la suerte de situarse cerca del escenario, estos, dijeron que se escuchaba genial. Diversidad de opiniones que pueden estar influenciadas por el grado y la estima hacia la banda, pero lo que es seguro es que Anthrax demostró una vez más de que madera están hechos sobre las tablas.

Con clásicos como “Antisocial”, “Among the Living” o “Indians”, donde en esta última Belladona se puso un sombrero de plumas indio para terminar el show, los estadounidenses se despedirían de nosotros por todo lo alto cerrando un concierto más que bueno.


Tras un poco de comida y un paseo por los conciertos de Vader e Inquisition, sería el turno de Hatebreed en el Mainstage, todo un conciertazo que estaba a punto de celebrarse y recitar una de las batallas campales de la edición del festival.

Así bien, salieron a escena con “Destroy Everything” seguida de otros temazos donde el sonido, un tanto flojo al inicio, se fue recuperando y mejorando con el paso del tiempo hasta librar un conciertazo de una hora de lo más brutal, donde no faltaron temas como “This is Now”, “Everyone Bleeds Now”, “Honor Never Dies” o “I Will be Heard”, con la que cerraron el concierto por todo lo alto ante un público totalmente entregado, y es que los conciertos de Hardcore siempre son un espectáculo encima de las tablas y en el público, donde este, siempre es fiel y se entrega al 100%.


Tras esto, sería el turno de disfrutar de dos bandas a las que tuvimos que solapar actuaciones y ver un poco de cada uno, como fueron los anteriormente nombrados Volbeat y Overkill, dos bestias de sus géneros que nos hicieron pasarlo en grande para descansar un rato y volver con las pilas cargadas a ver a The Offspring, la legendaria banda de Punk que, a pesar de los años, haría vibrar a una gran multitud de gente que se concentró a ver el último concierto del día.

Estos, no olvidaron clásicos como “The kids aren’t allright”, “All I Want”, “You Gonna Go Far Kid” o “Want You Bad”, donde como todas las veces que he podido ver a Offspring, vuelven a la memoria esas macarradas de las películas de American Pie y se pone el punto juvenil y macarra en el público, que no cesó ni un solo instante en liarla hasta la última nota de la noche.


Xavi Gutiérrez