› Crónica Hellfest 2015. Tercer día.

Último día de este festival con el que pegaríamos un madrugón importante para ver a una de las bandas que más esperábamos.

Sin ningún retraso, Iron Reagan se subieron a las tablas a las 10:30 de la mañana para ofrecer un show de escasos 30 minutos que no tuvieron desperdicio.
Mucha gente, como nosotros, también quiso asistir a lo que sería el poder presenciar a dos miembros de Municipal Waste sobre las tablas con una banda que también mete una tralla impresionante.

Así sin más, Tony Foresta, el vocalista de Iron Reagan y Municipal Waste, se dirigió al público avisándoles que se preparasen para lo que les iba a venir. Y así fue. El pistoletazo de salida lo dió el tema llamado Cycles of Violence, con el que los circlepits y el crowdsurfing serían los invitados especiales para la ocasión.

Actitud y entrega por parte de cinco músicos que obtuvieron una respuesta totalmente igual de los asistentes a ese desayuno lleno de tortas por todas partes.
Tocando otros temas como Miserable Failure o Drop the Gun, siendo estos de los más conocidos de la banda, como también un cover de A Skull Full of Maggots, perteneciente a los grandes Cannibal Corpse, Tony y los suyos se despedirían del público que madrugó entre grandes aplausos de satisfacción a pesar de la breve actuación.


Tras esta oleada de adrenalina mañanera, no nos despediríamos del thrash metal, y los siguientes serían los jóvenes Lost Society, reemplazo de Hirax que caería del cartel a escasos días del festival.

Así bien, ésta pedazo de banda (que en ocasiones al verlos sobre las tablas me recuerda a los Crisix), nos ofrecería un show de 30 minutos corriendo de lado a lado del escenario, y liándola como saben hacer bien estos suecos.

Comenzarían su show con KILL (Those Who Oppose Me), con la que al sonar el riff principal de la canción ya estarían formándose nuevamente circlepits en el Mainstage 2, llenos de gente que había tardado un poco más en limpiarse las legañas y ya estaban preparados para la guerra.

Saltos, carreras y buen rollo era lo que no cesaba ni un instante sobre las tablas, cosa que demuestra las aptitudes de estos chavalines, haciéndoles destacar, a diferencia de otras bandas, por la potencia en escena, haciendo así que tengamos muchísimas ganas de verlos, esperemos, muy pronto.


Caía el mediodía y la fuerte calor que no cesaría ni un solo instante en tres días de festival con la música de una de las bandas que más auge está teniendo mundialmente en los últimos tiempos, y es que con ese Stoner Rock fiestero que enamora nada más escucharlo, es imposible no ir a la cita con los cuatro maestros de la cerveza.

Red Fang en el Mainstage 1 haciendo disfrutar a una cantidad grandiosa de gente que se acercaría a la cita con los de Oregon.

Escuchar su música es una juerga para los oídos de cualquiera, ver los videoclips que graban no tiene precio, pero verlos en directo es como juntarlo todo y multiplicarlo por infinito. Sale una mezcla que solo ellos saben definir sobre las tablas.

La bizarra Prehistoric Dog, con la que explotaron su éxito ya hace años atrás, la gran Wires de su más reciente trabajo "Blood Like Cream", Into the Eye.
Un repertorio más que repleto de los temazos de la banda sería el elegido para tocar bajo ese sofocante sol que también quiso estar presente en Clisson para ver a la banda. Menos mal que se comenzaron a ver mangueras que regaban las melenas de mucha gente, porque la insolación estaba al orden del día.

Así bien, terminaron su actuación con millones de manos aplaudiendo y dando gracias por esa pedazo de actuación que nos ofrecen. Ver a Red Fang siempre es sinónimo de irte contento para tu casa, pero en el caso de verlos en un festival, siempre será sinónimo de tener que comprarte una buena birrita a su salud y celebrar que estás viendo a gente que siempre te lo va a hacer pasar bien.


Tras este descanso de tralla, volveríamos a los alrededores del Mainstage 2 para poder contemplar a una de las leyendas del thrash metal como son los grandes Exodus.

Esta vez, ante todo Clisson, volvería a incorporarse a la banda el vocalista Steve Zetro Souza tras largos años desaparecido con el que substituiría al anterior Rob Dukes. Por suerte, el equipo de GKGRock ya pudo contemplarlos un par de semanas antes del Hellfest en Barcelona, y su show fue absolutamente demoledor.

¿Volvería a darse el caso? Ya os avecinamos que sí, y se superarían aún más.

Con este nuevo trabajo llamado "Blood in Blood out", nuevamente se meten en las listas de los discos más vendidos, y es que este trabajo es totalmente demoledor.

Comenzando su show con Black 13, un tema que inicia su disco y da comienzo a un concierto con una intro de lo más brutal, seguida de tralla sin parar, como nos tienen acostumbrados los de la Bay Area, para continuar la masacre con Blood In Blood Out, donde ya veríamos todo el público volcado con la banda y formando los mejores moshpits de todo el festival.

La hierba que tenía el recinto enfrente de los escenarios, definitivamente con Exodus desapareció. No pudo soportar la avalancha de thrashers que no paraban de moverse en las cercanías del escenario Mainstage 2.

Así bien y tras estos dos temas, sería el turno de Children of a Worthless God, el primer clásico de la banda en sonar, donde aumentaría la furia de la gente con la llamada a las armas de Steve Zetro Souza, un frontman increíble.

Tras esta, un pequeño trozo de la famosa Raining Blood para presentar al miembro de Heathen que substituye al gran Gary Holt por estar con Slayer, donde para no variar, los moshpits no cesarían ni aquí.

Y tras esto, entraríamos en la recta final del concierto, donde una tras otra, no cesarían las mejores canciones de la banda que pueden tocarse en un corto repertorio cercano a una hora de show. Aún y así, me quedo con el concierto del Hellfest antes que el de la sala Salamandra de Barcelona, ya que hay bandas que son increíbles de por sí, pero en festivales aún saben sacarse más partido.

Así que para finalizar, entre moshpit, ritmos frenéticos del gran Tom Hunting (una total bestia en la batería), Steve Zetro Souza incitando a la violencia y la selección de temas para tocar, como Bonded By Blood, Blacklist, The Toxic Waltz y Strike of the Beast, la banda se despidió entre grandiosos aplausos demostrando dos cosas: que Exodus, aún sin estar con Gary, están en uno de sus mejores momentos y que el thrash metal, si estuviese siempre en sus manos, nunca morirá.


Tras la descarga de los thrashers de la Bay Area, seguiríamos con otra banda del mismo estilo, nuestro querido thrash metal.

Era el turno de ver una reunión final de una de las bandas con más pegada en este panorama, como son Nuclear Assault. La banda, se juntaría para hacer presencia en diferentes festivales y ciudades y poner punto y final a su trayectoria, como lo hizo el pasado año Emperor.

Así bien, con Dan Lilker como único miembro activo recientemente en Brutal Truth, los otros componentes de la banda volverían a las andadas subiéndose a un escenario y demostrando porque tienen ese nombre, esa trayectoria y porque deben despedirse como es debido de todos los fans que han generado.

Rise from the Ashes sería el tema que abriría este concierto que no acabó de tener un buen sonido para ser celebrado en un Mainstage. Subidas y bajadas de tono eran la nota dominante en cada canción, cosa que no culpa la actuación de la banda, la cual fue totalmente excelente.

Moshpits que no cesaron de repetirse levantando gran cantidad de polvo por parte de la mayoría de asistentes a la ocasión que no querían despedirse de la banda sin liarla por última vez, y es que las giras de despedida es lo que tienen, o lo das todo y tienes el recuerdo de haber disfrutado con la banda, o te acabas arrepintiendo de no haberla liado por última vez.

Game Over, New Song, My America, Hang the Pope o Trail of Tears serían algunos de los temas elegidos para la ocasión en esa hora que se nos hizo corta, con el hecho positivo que dentro de poco, volveremos a verlos para despedirlos una última vez en el Rock Fest de Barcelona.


Girando levemente la cabeza, sería el turno del tito Max, esta vez junto a su hermano Igor formando la mítica banda llamada Cavalera Conspiracy.

Un show donde pudimos ver a un Max enérgico que se fue apagando poco a poco mientras transcurría la actuación. Una leyenda a la que por desgracia le comienzan a pesar los años todo y remarcando su gran actitud sobre las tablas.

Tal y así, a las 18:30 de la tarde saldrían a escena los hermanos Cavalera & Company con el tema Babylonian Pandemonium. Un Mainstage lleno hasta la bandera con ganas de liarla de lo lindo desde el inicio ante la mirada de los brasileños, donde el calor una vez más no cesó el ánimo ni las ganas de los más luchadores del festival.

Seguidos de dos temas más de Cavalera Conspiracy, sería el turno de la masacre. Sabíamos que estos, recordarían su pasado y tocarían canciones de su anterior banda, pero no sabíamos que tocarían tantas, ni tampoco tan buenas. Es más, tampoco sabríamos que, para nosotros, fue el concierto donde más se lio por parte del público en toda esta edición del Hellfest 2015.

Refuse/Resist, Territory, Beneath the Remains, Desperate Cry, Dead Embryonic Cells, We Who Are Not As Others.... Una tras otra, como si se tratase de puñetazos a un saco de boxeo, con mucha rabia y con una actitud que solo estos dos genios nos pueden mostrar, nos enseñaron la verdadera esencia de Sepultura.

Entre otras canciones de Cavalera Conspiracy y algún que otro cover, se llegó al final del concierto esperando lo que todos creíamos, esa Roots Bloody Roots que concluye conciertos de Soulfly, de Sepultura y no iba a ser menos de Cavalera Conspiracy.

Por desgracia, en esta ocasión podrían tocar solo una gran parte, pero no terminarla como ellos querrían. Tras la primera mitad de este clásico, la banda hizo un parón para llamar la atención de la gente, hacer que salten y que la líen ante un riff repitiéndose, para volver nuevamente a la carga continuando la canción. Pero el señor Max quiso volver a alargarla y formar otro parón, pero la organización le cortó el suministro eléctrico y el concierto se detuvo para tristeza de muchos.

Profesionalmente y admitiendo su error, Max no se molestó y se puso a lanzar púas y despedir a un público totalmente volcado con la actuación de la banda. Sin duda, uno de los mejores conciertos de todo el festival.


Y tras este concierto, nos dispondríamos a alimentar nuestra barriga y llegar a la peor parte del festival, las elecciones de diferentes bandas que se solapaban.

Así bien, es muy difícil valorar un concierto cuando apenas has visto 10 minutos de este, pero podemos decir que tanto Epica con su genial esencia, como Cannibal Corpse con su brutalidad característica, The Exploited tocando con gente sobre el escenario, At the Gates y su Death Metal melódico totalmente único, Saint Vitus y In Flames, hicieron estamos que seguros un concierto totalmente brutal.

Como digo, solo pudimos ver una parte muy pequeña de las actuaciones ya que se solapaban, y lo siguiente que nos esperaría sería el último concierto del festival, el del tito Anselmo, esta vez con Superjoint Ritual en el Valley.

Caída ya la noche y solapando a Arch Enemy, elegimos con sabiduría y nos quedamos con la fiesta y la agresividad de los temas de la mítica banda que hacía gran cantidad de años que no estaba en activo.

Una hora de locura delante del maravilloso Phil Anselmo que volvería a Europa únicamente para hacer acto de presencia una vez más en este festival donde es querido por todos los que llevan viniendo a él desde hace unos años.


Un repertorio de una hora llena de violencia y brutalidad sobre y bajo las tablas con uno de los públicos más entregados al vocalista de Pantera.

Hay que decir de este, que no sabemos la cantidad ni que llevaría consumido, pero recuerdo que en varias ocasiones, los miembros de Superjoint tenían que tocar el inicio de la canción y parar para que el tito Phil supiese que es lo que narices debía cantar. Todo un galán y un caballero por su parte el ir así de bien puesto, como nos tiene acostumbrados.

Un sonido totalmente perfecto para el tipo de efecto que posee la banda, rodeado de clásicos como Drug Your Love, Little H, Fuck Your Enemy, The Introvert, The Alcoholik, Ozena... Vamos, una locura total que haría que este Valley estuviese más lleno que de costumbre para la cita.

Muchos, esperamos algún cover de Pantera con muchas ganas, pero este año no fue así, y terminó con Superjoint Ritual, la canción que da nombre a una banda llena de degenerados, que tal y como salgan a escena, van a dar un concierto inolvidable. ¡Siempre Anselmo!


Con este último concierto, nos íbamos rumbo a la tienda de campaña reflexionando entre nosotros el paso de estos 3 días absolutamente brutales.

Hubiese estado entretenido grabar la conversación mientras íbamos a desmontar las tiendas de campaña, porque la verdad tratamos todos los temas habidos y por haber en esta edición, pero como no me voy a acordar de todo, concluiremos este escrito y pondremos el punto y final al Hellfest 2015 tratando un último asunto.

La organización del festival ya nos tiene acostumbrados a ser algo increíble de por sí, visto está que en los anteriores años que hemos podido visitar el recinto de Clisson hemos caído enamorados y en comparaciones con festivales españoles, pero es que este año ha sido apoteósico. Un 10 para todo el equipo y staff del Hellfest, desde seguridad, pasando por los que hayan rediseñado el recinto, como los que han elegido traer a todas estas bandas tan buenas para este décimo aniversario.

Sin duda, un décimo aniversario para el recuerdo, lleno de momentos inolvidables que han sido para nosotros todo un placer poder vivir.

Recogiendo todas estas experiencias, solo podemos darle las gracias al Hellfest por dejarnos vivir estos días tan intensos, y a ti, que estás leyendo esto por deparar un pequeño rato con esta web para leer lo que pudimos vivir este año.

Sin alargarnos más, solo queda decir… Hellfest, ¡hasta el año que viene!

Arantxa Tirado y Xavi Gutiérrez