› Crónica HellFest Open Air 2014. Sábado, 21 de junio de 2014. Clisson. Francia.

Segundo día: el Tito Anselmo.

La jornada esta vez comenzaba a la una y media del mediodía, con Skid Row, un clásico que días antes estuvo por Barcelona y ahora aterrizaba tierras francesas para demostrar que siguen dando caña. La banda que tras varios cambios de formación en su trayectoria, y con la marcha del gran Sebastian Bach como ausencia destacada, llegaba con las pilas bien cargadas para dar guerra en horarios un tanto difíciles debido al gran calor que hacía en el lugar.
Ofrecieron un show de 45 minutos donde pudieron explotarlos al máximo y hacer presencia de muchos de sus clásicos para disfrute de los asistentes, donde al sonar Big Guns o Piece of Me entre otros, serían coreados por gran parte de Clisson.
Tras este show, nos dirigíamos hacia el puesto de entrevistas donde Skid Row ofrecería una rueda de prensa y nos transmitirían sus vivencias en este festival.


Era el turno de volver al Altar para ver a Incantation, un grupo que estaría en Barcelona en la próxima edición del Move Your Fucking Brain pero que ya me tocaron la fibra y me gustaría ver en el Hellfest, ya que muchas bandas en festivales como este, exprimen todo su potencial para demostrar ante gente de todo el mundo de que madera están hechos.
Puntuales a las tres y diez del mediodía, esta vez cubiertos con una carpa que haría que el sol no hiciese estragos, saldrían a escena con Debauchery, donde ya comenzaron a entregarse al máximo sabiendo que dependían de cuarenta minutos para meterse al público en el bolsillo.
Un show sin altercados con un sonido más que decente siguió su curso con temas como Profanation, Horns of eradication y Carrion Prophecy entre otras, donde zanjarían este con Lead to Desolation, coronándose así con un show de lo más brutal ante la mirada de muchos aficionados a este tipo de música.

Era el turno de descansar para volver a los conciertos con Extreme, los grandes Extreme que tenía tantas ganas de ver, pero que me dejaron un tanto frío en cuanto a actitud. Momentos previos al concierto, saldrían a dar una rueda de prensa donde se sentaron, y tras una pregunta esporádica de un chico de Suecia, pasándose el micro de un lado al otro de la sala, se levantarían y diciendo un: ¿Nadie nos quiere? ¿Nadie tiene más preguntas? Abandonarían la sala dejando a todos los medios anonadados por el suceso.
Pero vayamos a lo profesional, que es a lo que realmente se dedican, y es al tema de la música. Caían las cinco de la tarde cuando el Mainstage 1 se llenó para ver a la banda que comenzaría con Decadence Dance seguido de Comfortably Dumb. Un sonido un tanto malo en el comienzo que se vería mejorando hasta llegar al gran More than Words que emocionaría a medio Hellfest, donde sin duda sería el tema de la banda en la actuación.

A las siete menos cuarto en el mismo escenario que Extreme, saldría a escena una de las bandas que más ganas tenía de ver en ese día, y que no me decepcionó, haciendo un show increíble. Los míticos Status Quo saldrían al escenario vestidos con unos atuendos demostrando que son unos señores, y entonando Caroline como primera canción de la actuación.
Un sonido extremadamente bueno, inmejorable podría decir, y un público que acudió a su llamada como si de los cabezas de cartel del día se trataran. Ni un alfiler cabía en ese escenario que disfrutó de grandes temas nuevos y grandes clásicos que en caso personal, siempre había querido escuchar. Rock n’ Roll n’ You, Big Fat Mama, Rain...


Grandes temas que harían que este show de un poco más de una hora siguiese su curso totalmente en gran estado y sin decaer, y es que los británicos hicieron un final apoteósico, comenzando con In the Army Now, Roll Over Lay Down, Down Down, Whatever You Want y Rockin’ All Over the World, temas que su escritura es imprescindible en esta crónica por el gran valor histórico que tienen en este mundo. Conciertazo de Status Quo, que para mí, fueron los mejores de todo el día (aún faltaba el señor Anselmo por ver).

Turno del dilema más fuerte que tuve en todo el Hellfest. Clutch y Hatebreed. Agresividad y fuerza contra riffs pesados y contundentes. Decidí hacer medio y medio, ya que no podía elegir entre estas dos bandas tan buenas. Así bien, no puedo comentar que tal fue el show entero, solo puedo decir que tanto un grupo como el otro, me arrepentí de no verlos en su totalidad.
El poco tiempo que vi de cada uno, me dejó totalmente anonadado, y con ganas de verlos en sala nuevamente.

El señor Max Cavalera saldría a las nueve menos cuarto totalmente puntual para dar caña en el Mainstage 1, y es que una banda como Soulfly, después de verlos en la sala Salamandra el pasado verano, era algo criminal el no verlos en un festival de esta talla donde hay gente que los tenía como grupo principal por ver. Matanzas puñetazos y grandes circlepits destacaron en este enérgico show donde no llegó a la hora y dejó con muchas ganas de más.

Caída ya la noche, Deep Purple con un Ian Gillan muy derrotado y con una gran carencia vocal serían los siguientes, y es que realmente, me esperaba lo que vi. Una gran actuación musical, pero una voz totalmente desaparecida y a destiempo en muchos de los temas que sonaron.
Grandes ausencias como Highway Star y Child in Time no sonaron, pero si el gran Smoke on the Water, donde ya tendría suficiente. Una decepción y una pena que grupos de este calibre vayan desapareciendo poco a poco, pero es inevitable...

Tras una cena bajo la breve mirada de mis ojos a Aerosmith desde muy lejos y apenas sin prestarle atención, se acercaría más y más el momento de ver al Tito Anselmo y su regreso al Hellfest después de liarla tanto como hizo el año pasado.
Este año se presentaba con un grupo nuevo con temas extremos donde sin duda, el Valley se convertiría en un matadero, y es que no había que ser vidente para ver que iba a suceder.


Comenzar con Hellbound de Pantera ya no es algo normal, es que sinceramente y según mi punto de vista, es una locura. Un concierto donde me saldrían mil adjetivos barriobajeros sinónimos de brutal. Comenzar como comenzaron es algo... Uf...
Siguiendo con temas que no dejaron de hacer que prácticamente TODO el Valley estuviese dentro de una batalla campal.

Sonaron temas propios de la banda, covers de Agnostic Front, cuatro temas de Pantera que volvieron aún más locos a todos aquellos que tenían ganas de destrozar todo lo que viesen por delante, y es que Death Rattle, Domination, Hollow y A New Level cantados por el tito Phil son cosas que pueden pasar una única vez en la vida, lo más similar a Pantera en la actualidad.
Tras cada canción, se veía a un Phil Anselmo que venía pasado de alcohol, o es que ya vivía con ese comportamiento. Unos gracias después de cada canción, y un fin de show con un unánime canto de: And she’s buying a stairway to heaven, pondrían el punto y final al mejor show del Hellfest 2014. Phil, eres un total genio. Gracias por existir.


Terminado este show, poca energía me quedaría para ver a los grandes Carcass a los que me gustaron muchísimo pero el cuerpo ya no permitía estar muy atento a lo que estaba viendo, pero lo que pude ver, me gustó mucho y me dieron ganas de poder verlos en sala.

Y como el día anterior, última cerveza en honor a Phil Anselmo y a dormir, que el siguiente día venia de visita el gran Ozzy.

Xavi Gutiérrez