› Crónica HellFest Open Air 2014. Viernes, 20 de junio de 2014. Clisson. Francia.

Primer día: El inicio del fin.

Bienvenidos a Hellfest, un festival donde GKGRock repetimos por segundo año consecutivo y podríamos considerarlo perfectamente como el mejor festival del mundo sin dudarlo un instante.

Es imposible argumentar todo lo que este festival nos ha vuelto a deparar, así que comenzaremos haciendo una mención previa al recinto, y procederemos a las bandas.
Una organización perfecta, el recinto bien acondicionado, lavabos por todos lados, fuentes de agua para refrescarse, puestos de comida de todo tipo, zonas de sombra para los más exhaustos, zonas de buena visualización de conciertos para inválidos... Excelente, totalmente excelente, para mi gusto no hay ni un solo aspecto que mejorar.
Terminado esta pequeña referencia a la organización, vamos con las bandas y con los conciertazos que se vivieron en Clisson.

La mañana comenzó con un grupo al que le tengo mucho aprecio, los albaceteños Angelus Apatrida, que abrieron el festival en el Mainstage 2, un escenario donde tocarían grandes grupos del calibre de Slayer, y es que estos Angelus Apatrida son dignos de tocar en sitios así.
Su show comenzó a las 10:30 de la mañana, donde el recinto se comenzaba a llenar poco a poco para verlos. Una formación donde se ausentaba Davish en la que su substituto lo hizo genial y cumplió al 100%. No faltaron temas como Give ‘em War, Blast off, You are next y otros bombazos que permitían ese breve show de media hora donde demostraron de que están hechos. El sonido fue correcto y la ejecución como de costumbre con este grupazo.
Terminaron con Legally Brainwashed donde se despedirían entre aplausos por su genial actuación.


Terminados Angelus Apatrida, una pequeña pausa para entrar a la zona de acreditaciones donde comenzarían las cervezas mañaneras, porque el calor que hacía era prácticamente insoportable. Seguiría la orden de conciertos Fueled by Fire, banda que poco a poco se ha forjado su futuro con gran éxito y muy dignos de estar en este festival. Así bien, esta banda abriría con un tema de su nuevo álbum seguido después del gran Thrash is Back, tema donde se comenzarían a ver los primeros pits grandes del Hellfest y las primeras polvaredas inaguantables. Pero como digo siempre, es lo que tiene esta música, que te incita a liarla y a pasártelo bien, y mientras estás en ello, te da igual todo.
Show de 40 minutos donde se bastaron y se sobraron para meterse al público en el bolsillo, donde tras estos cambiaríamos al Mainstage 1 para ver a Satan, un gran clásico del Heavy Metal que ejecutaría un concierto para mi gusto un tanto aburrido y repetitivo. Creo que no estuvieron a su altura ni se exigieron al máximo.


Tras esto, era el turno de Toxic Holocaust, una de las bandas que más ganas tenía de ver en este Hellfest después del conciertazo que se marcaron en la sala Estraperlo de Barcelona. Así bien, a las 14:20 de la tarde Joel Grind y los suyos harían aparición en el Mainstage 2 con el inicio del riff de Metal Attack y con Joel pidiendo los primeros pits del concierto. La gente, como no, obedeció sin pensárselo, y comenzó la batalla campal en horas de café y siesta.
Con el paso del tiempo, y estoy seguro, esta será una de las bandas referencia del thrash metal cuando los grandes desaparezcan. Una actitud más que envidiable y un gusto indescriptible de verlos sobre las tablas.
Cayeron temas de su nuevo álbum "Chemistry of Consciouness" y clasicazos como 666, War is Hell o Nuke the Cross, tema que zanjó el caluroso concierto calmando a las bestias que estaban en plena batalla para dar paso a M.O.D.

Tuvimos previamente a este concierto la oportunidad de hablar con Billy Milano en la zona de entrevistas, el cual nos desveló un par de cosas y opiniones que le preguntamos.
Le preguntamos sobre el festival y su parecer de este, a lo que nos contestó que es un gran festival, en el que hay bandas magnificas, y en el caso de M.O.D. están contentos por formar parte de este, aunque haga una calor tan desorbitada la cual todos sufren, y ellos han intentado hacer pasárselo bien a la gente por todos los medios. Nos dijo que hoy tal vez es la ocasión con la que más gente delante han tocado en los últimos cinco años, y que por ser una banda que toca en el Mainstage, no les gusta nada que se les pueda tratar como un grupo comercial, ya que ellos siempre prefieren tocar en clubs donde realmente la escena y la actitud es la que ellos desean.
Para terminar, nos dijo que están trabajando en un nuevo álbum y al terminar el tour comenzarían a grabar en serio y volcarse totalmente en este. Nos dijo que en su página web disponemos de un nuevo tema de su próximo álbum, en el que os dejaremos un link para que podáis escucharlo. ¡Un grande Billy!


Tras esta breve entrevista, nos iríamos corriendo hacia dicho Mainstage 2 para ver el show de M.O.D.
La banda saltó a las tablas con Aren’t you hungry?, un tema de S.O.D. la otra banda de Billy, donde como se veía venir, ya comenzó la gente a moverse como mandan las instrucciones al ver esta banda.
Una banda joven y un Billy muy cumplidor en el que al principio del show, las cuatro primeras canciones el sonido no sería muy favorable, pero a medida que iba transcurriendo el show, ya se comenzaba a oír en el tono M.O.D., un sonido sucio por el hardcore-thrash que tocan, pero correcto y sin altibajos como al inicio.
Tras este tema, comenzarían a sonar las canciones de M.O.D. donde True Colors, Thrash or Be Thrashed o Let me Out serían las elegidas para la ocasión, donde no cesaría la calor en Clisson y el público seguiría liándola dejándose la vida tras las ordenes del señor Milano, que les incitaría una y otra vez al mosh.
A mitad del show, para amantes del juego The Warriors, sonaría un cover de Fear, I Love Livin’ in the City, que ejecutaron con gran actitud para dar paso nuevamente a canciones de S.O.D. Milano Mosh, Pussywhipped, Speak english or Die y United Forces entre otras, terminarían el enérgico show de esta banda que como nos dijo Billy, se vio actitud en la gente, es indudable, pero en clubs ganan muchísimo más. Una banda cercana que triunfó en un escenario para estrellitas. Muy grandes.


Tras este concierto, era el turno de la rueda de prensa del señor Rob Zombie, a la que asistiríamos para enterarnos de un par de curiosidades y opiniones que la gente le preguntó.
Al terminar la rueda de prensa, este se dirigió al escenario para comenzar su concierto.
Partimos de la base de que personalmente no es una música que me guste, pero la verdad es que la gente no comparte mis gustos. El Mainstage 1 se llenó hasta las trancas, o bien para ver a Rob Zombie, o bien para pillar sitio, ya que el turno de después sería el de la doncella de hierro.

Así bien, a Rob Zombie lo fui viendo a trozos, y un dato curioso fue que con el nivel que en teoría tiene la banda, y al estar en el escenario principal, tuviesen una actuación con un volumen tan bajo.
Un show en que los fans de la banda seguro que disfrutaron, pero en mi humilde opinión me dejó indiferente.

Tras estos, sería el turno de Kylesa, una banda que tenía muchas ganas de ver y por ese motivo sacrifiqué a Sepultura, ya que coincidían en horarios.
Rumbo al Valley donde nos encontraríamos con esta pedazo de banda ya en acción. Y es que viendo a grupos como estos, uno ve que no solo se vive del thrash. El stoner de esta gente, el ambiente que proporciona y la magistral actuación que tuvieron es de diez.
Buena música para nuestras orejas durante aproximadamente una hora, en la que solo se podía dar un descanso a la mente y dejarla flotar con sus notas.


Terminada la actuación, pondríamos rumbo al Mainstage 1, donde con la lentitud de la gente y el corto caminar, comenzaríamos a escuchar un Doctor Doctor de UFO, el cual daría lugar a uno de los conciertos más esperados del día.
Era el turno de Iron Maiden, cabezas de cartel del primer día. Una aglomeración de gente no dejaba ni asomar la cabeza desde lejos para ver a dichos artistas, así que decidí ponerme cerca del otro Mainstage para a la vez, esperar a el siguiente grupo el cual tenía muchísimas ganas de ver. Pero primeramente, vamos a lo que vamos con los Maiden.
Tres veces he podido disfrutar de su show e iba a por la cuarta. La verdad es que la primera vez me dejaron totalmente impresionados, la segunda me gustaron muchísimo, la tercera ya era ir a ver a los Maiden, y la cuarta, bueno... Por volver a verlos.
Cierto es que si ves a esta banda por primera vez te deja impresionado. Un espectáculo totalmente fascinante, una ejecución magistral, una banda que sabe lo que hace... Todo muy positivo. Pero realmente, los vi dos semanas antes en Barcelona, y vi el mismo show que en Hellfest. Coreografías idénticas, en el momento X de la canción X se hace X movimiento, Eddie sale en esta canción... No quiero menospreciar ni mucho menos a la banda, ya que el sonido fue muy óptimo y el show como digo, apasionante si los ves por primera vez, pero como vuelvo a repetir, no era mi primera vez, dejémoslo ahí.
Pero por algo será que la gente(y me incluyo), los seguimos yendo a ver. Y es que escuchar los pedazo de temas que tienen, y vivir momentos como el Fear of the Dark, el inicio de The number of the Beast o los petardos en The Evil that Men Do, no se cambian por nada.

Finalizados los cabezas de cartel, vendría el horario en el que maldije mi suerte, ya que coincidían tres grupos que me hubiesen gustado ver por separado. La tentación de ver a cualquiera de ellos hizo pensar a mi mente durante días, pero al final me decidí por una de mis bandas preferidas.
Lástima el no poder ver a Walls of Jericho ni a Death DTA, ya que me atraían y mucho. Pero Slayer... ¡Es que Slayer es Slayer!
Así bien, comenzaría a sonar Hell Awaits en Clisson, tema que abriría el show de estas bestias, que con diferentes formaciones, siguen sonando como recién llegados del infierno. Para mí, el show del día sin ninguna duda.
La banda liderada por Tom Araya(el cual sigue con una voz impresionante) se dispondría a hacer resucitar al mismísimo Hanneman si hiciese falta con un concierto arrasador. Salir a escena, tocar sus canciones, e irse por donde salieron. Así es Slayer.
The antichrist y Necrophiliac seguirían el setlist de la noche, donde el sonido era impresionante, la ejecución brutal como de costumbre y los temas elegidos clásicos que conoce todo fan de Slayer.
Tras estos, era el turno de Mandatory Suicide y Captor of Sin, donde terminados, el señor Araya entablaría una breve conversación con los allí presentes, terminando esta con una de las canciones referencia en el thrash metal: War Ensemble.
Recorriendo muchos de sus álbumes procederían a lo más nuevo, el "World Painted Blood",donde sería el turno de Hate Worldwide.
Me sorprendió el trabajo de Paul Bostaph, que tras marchar de la banda e incorporarse nuevamente, para mí hizo olvidar la marcha de Lombardo.
Y que decir del gran Gary, un tío que ya se veía venir que iba a ser de Slayer hasta que desapareciese la banda. Un guitarrista excepcional con una actitud más que excelente para la banda. Tiene mucha vida corrida con Exodus, y esto no le ha venido grande ni un segundo.
Así fue transcurriendo el show con Disciple, Seasons in the Abyss y Dead Skin Mask hasta llegar a Raining Blood, que mejor ni comentar la que se lió.
Empalmaron con Black Magic, y tras el bis, South of Heaven y Angel of Death terminaron el concierto con una pancarta en homenaje a Hanneman de fondo.
Un grupo totalmente en forma que sigue arrasando pase por donde pase y le pese a quien le pese.


Valley nuevamente era mi objetivo para ver a Electric Wizard, un grupo que solo pude ver 20 minutos pero que pedazo de minutos. Por lo que pude ver, fue una sesión de puro doom del más pesado como antes no se había visto. Un concierto súper recomendado por muchas bocas de mi alrededor.
Me dieron muchas ganas de seguir escuchándolos, y mucha pena por no haber llegado antes.
Una lástima, pero en festivales como esto, cosas como estas suelen suceder sin poder evitarlo.


Y para zanjar la noche, era el turno de Death Angel, los cuales tendrían que haber tocado por la tarde, pero por cambios de horario con Trivium, les tocó cerrar la primera jornada del festival. Thrash para cerrar la noche, como dios manda.
Era la primera aparición que haría la banda en Europa este verano, en primicia para todos aquellos que estábamos en ese escenario y aguantamos el tipo hasta altas horas de la madrugada. Mereció la pena sin duda.
Una banda que comenzó con Left for Dead y Son of the Morning para al final de estos, entablar una conversación muy breve y entrar en su mejor álbum llamado "Ultra Violence" con el tema Evil Priest. Siguió avanzando el show y se vieron pocos moshpits, pero es que la gente ya iba muy bebida y cansada, una excusa de débiles, pero razonable.
Así bien, continuaron su show con total normalidad y esa hora larga para tocar se me hizo un poco larga ya que el cuerpo aguantaba poco. Lástima porque la banda no tiene la culpa de su cambio de horario, pero tocar los últimos es lo que tiene...
Un show que como digo, si hubiesen tocado en su momento, lo habrían petado muchísimo más.

Y así terminó la primera jornada de este Hellfest que no había hecho nada más que comenzar.
Rumbo hacia el camping, última cerveza y... ¡A dormir!

Xavi Gutiérrez