› Crónica W.A.S.P. 9 de noviembre de 2012. La Riviera. Madrid.

› Fotos W.A.S.P. 13 de noviembre de 2012. Razzmatazz2. Barcelona.

Suele ser norma general que uno sala de los conciertos con esa sensación de euforia infinita y de haber visto "el concierto de mi vida" y que, luego con el paso de las horas y los días esa sensación se vaya relajando y convirtiendo lo vivido en un "simple" GRAN CONCIERTO.

Es menos común que, tal y como yo estoy experimentado hoy, uno salga pensando que algo ha pasado para no ser tan bueno como se esperaba y haya una cierta desilusión y con el paso de esas mismas horas (no sé si de los días y meses posteriores) uno crea haber vivido un "CONCIERTAZO BRUTAL".

Creo que todos sabemos que el Sr. Lawless (Blackie para los amiguetes) es un personaje peculiar, con una enorme personalidad y por supuesto, con un EGO tremendo y obviamente eso se traduce en momentos épicos y otros algo desconcertantes.
Lo vivido anoche en La Riviera, con una sala a reventar y donde no cabía ni un alfiles es uno de esos momentos donde uno arde en la hoguera de temas brutales, riffs potentes y rapidísimos, desesperación en letras maravillosas y una sensación de felicidad absoluta hasta que, nuestro buen amigo Blackie saca su otro yo (The Crimson Idol) y decide que ya está, que ha estado 1 hora y 45 minutos y que, ha dejado su impronta, que se enciendan las luces blancas y que desmonten el escenario que mañana más, pero en otro lugar.


Pero hoy siento que he disfrutado como una bestia parda y que, cuando con 10' de retraso se encendían las luces rojas que iluminaban un muy bonito escenario, con 2 pantallas laterales y un telón central más grande con los símbolos de la banda (esa cierra circular con el nombre de WASP y las fechas de 1982-2012, conmemorando sus 30 años de existencia) y comenzaban a sonar las sirenas rojas, la banda se situaba en el escenario para ponernos a todos "On Your Knees", es decir de rodillas a sus pies, sonando brutales y mezclándola con otra tremenda "The Torture Never Stops" que, desde luego nos postraba ante ellos.

Le sigue la versión del tema de los Who, "The Real Me", donde ya se levantan los telones laterales que cubrían las pantallas y que, desde ese momento y hasta el final del concierto (en algunos momentos, para mí, de forma desafortunada e inexplicable) no pararon de emitir imágenes con actuaciones antiguas y videoclips de la propia banda.

Con un par de, MADRID, ARE YOU READY?, y una respuesta aplastantes de la sala, nos indica que están allí para celebrar los 30 años de la banda y que además, harán un intermedio con una parte de su obra conceptual "The Crimson Idol".
Atacan, de inmediato, las salvajes "L.O.V.E. Machine" y una bestial "Wild Child" que desde luego, nos demuestran que son unos chicos salvajes y muy, pero que muy potentes.

Toca momento romántico (eso sí, estilo Lawless) y suena "Sleeping in the Fire", mezclándola con la parte central de la preciosa "Forever Free". Realizan una pequeña retirada mientras en las pantallas se proyecta el famoso discurso de Martin Luther King en Washington con su famoso "I have a Dream", y es aquí donde saltan sin ningún miramiento y hacen "The Headless Children" y tras este tema la sala estalla cuando anuncia "I Wanna be Somebody", donde tras la tralla inicial espectacular y violenta, divide al público en derecha e izquierda (acaso conoce la situación política en nuestro país?) para cantar a coros el estribillo y hace que la sala reviente absolutamente.
Nueva retirada momentánea para que las pantallas comiencen a mostrarnos la película sobre "The Crimson Idol" e inician una aventura que, aunque no se corresponde con el tono hasta ese momento vivido por potencia, rapidez y brutalidad, sí que a mi parecer fue una absoluta delicia ver a Blackie como nos desgrana la historia de Jonathon Steele, la subida al olimpo de la fama y la caída en la más absoluta de las desgracias hasta su muerte.


Comenzaron esta parte del set con la imponente "The Titanic Overture" para seguir con un medley del citado disco, con partes de The Invisible Boy e I'm a One, y terminar con "The Idol" y la maravillosa (y una de mis temas favoritos), "The Great Misconceptions of Me".
Aquí las pantallas una vez que se retiran nuevamente, nos muestran la palabra STILL!, es decir, nos anuncian que continúan, lo cual es de agradecer jeje..... Para mí, aquí viene lo peor del concierto y es que nos emiten un comercial de TV que hicieron para la película Spinal Tap y de inmediato, el batería Mike Dupke comienza un solo de batería potente, pero ni vistoso ni virtuoso y que, además, como va acompañado de una sucesión de videos de carreras extremas, resulta de todo tipo incomprensible. NO ENTIENDO NADA.

Menos mal que, justo antes los pipas han comenzado a instalar el famoso ELVIS, el espectacular pie de micro que usa el amigo Lawless y que, cuando vuelve a salir para atacar la parte final (y definitiva en este caso) del concierto nos indica que es el pie de micro más caro del mundo porque cuesta 10.000 $, pero de verdad que es muy molón como lo usa y como se balancea en todo momento sobre él. Bueno, como acabo de comentar su nueva y definitiva salida al escenario es para anunciarnos que viene el amigo Charlie y su sierra mecánica y una BRUTAL, SALVAJE, TREMENDA y FABULOSA "Chainsaw Charlie (Murders in the New Morgue)" que es coreada, cantada, saltada y gozada por todos de una forma fantástica.

Tras este apogeo, las ya famosas pantallas laterales nos comienzan a hablar de la guerra de Secesión americana y concretamente de la batalla de Gettysburg para iniciar la preciosa y fabulosamente interpretada "Heaven's Hung in Black" para terminar la fiesta con la siempre divertida y coreadísima "I Blind in Texas" donde en su parte central cuando la banda deja de tocar el público jalea a Blackie de una forma atronadora, teniendo que callarnos el propio Lawless para terminar el tema y despedirse de Madrid, con un "EMOCIONADO DE MADRID, EMOCIONADO DE ESPAÑA...." y dejándonos con 3 palmos de narices ante una buena y prolongada bronca del respetable. En definitiva un ENORME CONCIERTO de una banda TREMENDA con un buen Doug Blair a la guitarra solista (sin florituras pero con actitud y sonando muy potente), una buena base rítmica con un muy sólido Mike Duda al bajo y un potente y pegador Mike Dupke y desde luego con un líder BRUTAL, EGOLATRA, SOBERBIO, un auténtico IDOLO CARMESÍ, nuestro diabólico amigo, BLACKIE LAWLESS.

Nota del fotógrafo: "En el show de Barcelona se colgó el cartel de NO HAY ENTRADAS


Más fotos aquí
More photos here

Tx:Rafa Puertas @Rpuertas. Extraida de The Best Music. / Fotos: K.

Organiza: Madness Live! Productions